El Tribunal de Cuentas Federal (TCU) señaló fallas generales en la gestión de algunas de las principales ventanillas electorales del gobierno de Dilma Rousseff. En un informe finalizado esta semana, en el que consolida los resultados de 23 auditorías en todo el país, la corte concluyó que "existen fallas que deben ser consideradas desde una perspectiva sistémica, afectando a varios segmentos y con reflejos negativos en el desempeño y calidad de la infraestructura".
En el documento, obtenido por el Estado, el TCU verificó la actuación de la administración pública en la conducción de iniciativas como el programa Minha Casa Minha Vida, además de la actuación de órganos como Infraero y el Departamento Nacional de Infraestructura de Transporte (Dnit) al frente de proyectos de gran envergadura. Al mismo tiempo, el tribunal investigó cómo se desarrollaron las concesiones realizadas en las áreas de energía, carreteras, vías férreas, puertos y aeropuertos, entre otros proyectos.
Se analizaron 44 procesos de concesión. En estos casos, dice el TCU, predomina la falta de parámetros que ayuden en la elaboración de estudios técnicos más confiables. Este desfase, señala, se hace más evidente a la hora de prever el coste de las obras. Otra falla común en los proyectos de infraestructura es la falta de control interno en los organismos públicos encargados del seguimiento de los proyectos, además de la falta de estándares para medir la calidad de las ejecuciones y el desempeño de las empresas contratadas.
Proyectos mal hechos. El TCU también destaca problemas como la mala calidad de los servicios, los proyectos mal diseñados y las deficiencias de planificación al referirse al programa Minha Casa Minha Vida y las obras portuarias. Otro ejemplo de ineficiencia son las unidades de atención de emergencia (UPAs 24h), vinculadas al Ministerio de Salud.
Entre enero y agosto de 2013, según el TCU, el gobierno transfirió cerca de R$ 2 mil millones para la construcción, renovación y ampliación de 1.027 UPA, además de pagar un monto mensual para financiar la operación de las unidades. Al inspeccionar la situación de las UPA en 11 localidades, los auditores encontraron problemas básicos como grietas y fisuras en las unidades, además de infiltraciones y hundimientos del piso.
Energía. En el sector eléctrico, las evaluaciones se centraron en el desempeño del Ministerio de Minas y Energía (MME), la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel), la Empresa de Investigación Energética (EPE) y el Operador Nacional del Sistema Eléctrico (ONS), durante el etapas de planificación y ejecución de obras para garantizar el suministro de energía en las sedes de la Copa del Mundo.
“Algunos de los problemas como deficiencias en los controles, insuficiencias en la gestión de riesgos y la necesidad de mejorar la estructura organizacional fueron identificados en varios estudios”, afirma el TCU.
En cada una de las auditorías, el tribunal hace recomendaciones y determinaciones para corregir los problemas. El informe consolidado fue enviado al Ministerio de Planificación ya la Casa Civil.
Al ser contactados por el Estado, los ministerios dijeron que no comentarían sobre el tema, ya que no habían recibido la sentencia del TCU. A través de una nota, el Ministerio de Planificación dijo que, “en relación con las auditorías del TCU de las que el ministerio tiene conocimiento, la evolución de los resultados es significativa” y que “desde hace dos años no se encuentran irregularidades que recomienden paros”. en obras del PAC”.
Fuente: Estado de S. Paulo
